En un mundo ahogado por el plástico, GOODFILM nace como una revolución, una respuesta a la crisis ambiental. No somos solo una empresa de biomateriales; somos arquitectos de un futuro donde la innovación y la sostenibilidad van de la mano. Fabricamos materia prima a base de almidón para crear films compostables e hidrosolubles, diseñados para desaparecer sin dejar huella. No contaminamos, no intoxicamos, no comprometemos el planeta. Tomamos lo que la industria desecha y lo transformamos en una solución real, en un material que se degrada en días, no en siglos. Desde bobinas de film hasta bolsas y packaging, cada producto que creamos reemplaza al plástico de un solo uso, demostrando que un mundo más limpio no es un sueño, sino una decisión. Invitamos a empresas, gobiernos y consumidores a ser parte de este cambio, a desafiar lo establecido y apostar por lo posible. GoodFILM no vende productos, vende un propósito: borrar el plástico del futuro.